with No Comments

El papel de la Microbiota en la Medicina de FamiliaEl papel de la Microbiota en la Medicina de Familia

SADM #88 Jan/Feb 2020

Susan Judas, Medicina de Familia, Nutribiótica-España

Psoriasis, depresión, ansiedad, obesidad, diabetes, enfermedad renal crónica, enfermedades inflamatorias intestinales y lo que conocemos como síndrome del intestino irritable, hipotiroidismo autoinmune, fibromialgia y dermatitis (entre otras muchas): todas ellas tienen en común dos cosas.

Por un lado, una alteración en el equilibrio de las bacterias residentes (causa o consecuencia) y por otro, un complejo entramado de diversos factores que llevan al resultado final, con un lugar destacado para el rol de la inflamación crónica.

En las enfermedades crónicas raramente encontramos una única causa. Por lo tanto, raramente mejoraremos con una única solución. En la consulta de medicina de familia vemos a diario múltiples pacientes que tienen un largo listado de síntomas y enfermedades, que etiquetamos en nuestro sistema informático, acumulándose sin relación aparente entre ellas. Pero cuando se indaga en las causas profundas de las mismas, a menudo se acaba descubriendo que la causa raíz o detonante es la misma para muchas de ellas: un “dismatch” o desencuentro respecto a lo que nuestros genes esperan de nosotros y lo que le ofrecemos, una reacción inadecuada (o demasiado adecuada, según se mire) de su sistema inmune, una intolerancia a elementos y alimentos que no deberían provocar ninguna alteración; en algunos casos, incluso, una “intolerancia a la vida”.

¿Qué beneficios encontraremos al tener una microbiota saludable?

Al conocer el papel de la Microbiota sabremos que es importante proteger a nuestras bacterias y compañía tiene infinidad de beneficios, que repercutirá en todo nuestro organismo:

  • Una microbiota en eubiosis (equilibrio) hará que las bacterias patógenas se mantengan a raya, haciendo que sea más difícil sufrir infecciones.
  • Mejorará el estreñimiento.
  • Tendremos un mejor estado de ánimo y alejaremos la depresión.
  • Disminuirá la fatiga.
  • Aumentará la absorción de nutrientes.
  • Se reducirá la hiperpermeabilidad intestinal, lo que ayudará a mejorar las enfermedades autoinmunes al haber menos proteínas procedentes de la digestión que pasen al torrente sanguíneo con capacidad de sobreestimular al sistema inmune.

¿Y cómo cuidamos a nuestra microbiota?

Muchos actos de nuestro día a día pueden dañar crónicamente nuestra microbiota. Recordemos que ésta no sólo se encuentra en el intestino, sino que tiene un importantísimo rol en la piel, en el sistema respiratorio y en los genitales, especialmente en los femeninos.

  • Mantener una higiene dental adecuada y mantener la caries a raya.
  • Reducir al mínimo los alimentos ultraprocesados.
  • Solucionar el estreñimiento crónico: ingerir suficiente agua, caminar una hora diaria para estimular los movimientos intestinales, ingerir suficiente fibra.
  • No utilizar jabones de baño agresivos ni jabones íntimos que rompen el delicado equilibrio de nuestra microbiota residente.
  • Fármacos como los antibióticos y antiinflamatorios (AINEs), entre otros, pueden modificar la microbiota. Son fármacos útiles cuando están bien prescritos, pero no debemos automedicarnos.

#salud #saludaldia #saludaldiamagaz #saludaldiamagazine

Leave a Reply