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Escalar una MontañaEscalar una Montaña

SADM #87 Nov/Dec 2019

Maria Fernanda Martinez, Psy.D.

“Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube, las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena”.

Ingmar Bergman

En Diciembre del 2017, la OMS publicó “Entre 2015 y 2050 la proporción de la población mundial mayor de 60 años se multiplicará casi por dos, pasando del 12% al 22%”

Existe el concepto de que el jubilado entra en un proceso de decadencia y esto es asumido por la sociedad y también por el individuo que transita esa etapa, afectando el auto-concepto y la manera de abordar su realidad.

Los científicos buscan explicaciones sobre las funciones cognitivas. Rowe y Kahn (1997) señalaron que en la vejez se pueden diferenciar personas con envejecimiento óptimo, personas con envejecimiento patológico, y aquellas personas sin patologías aunque con riesgo de sufrirlas.

Existen diferencias entre senescencia y senilidad. La primera hace referencia al proceso de envejecimiento normal y la segunda, a un proceso patológico incluyendo procesos demenciales.

La psicología del adulto mayor, señala que existen capacidades cognitivas que permanecen estables, tal es el caso del aprendizaje. Aunque requiere de mayor número de ensayos, el adulto mayor tiene una amplia capacidad de aprendizaje.

Por otro lado se sabe que a mayor edad, la velocidad de procesamiento se hace más lento, pero esto viene ocurriendo desde etapas anteriores.
(Fernández-Ballesteros, 2004).

De alguna manera los avances en salud y tecnología han permitido que nuestra existencia se prolongue, también han ampliado ámbitos laborales, como éste, el de las redes sociales, donde podemos apreciar a personas jubiladas mostrando el talentoso arte de las palabras: expresión verbal escrita, uso apropiado de la gramática, planificación y articulación de un discurso con un propósito, así como almacenamiento y procesamiento.

En cuanto a la memoria, hay algunos tipos de memoria que se mantienen estables, si preguntamos a un adulto mayor por el nombre de los presidentes de su país en el siglo XX, seguramente puede recordarlos con éxito, sin embargo un joven no podría manejar estos datos a menos de que estuviera interesado en la historia (Fernández-Ballesteros 2004).

Dos concepto nuevos son la reserva cerebral y la reserva cognitiva, la primera se asocia a la estructura misma del cerebro, es de carácter cuantitativo, mientras que la segunda se refiere al mejor funcionamiento y está asociada al aprendizaje, a la vida social, al desempeño de la actividad diaria del individuo: de cómo se maneja la información para realizar una nueva tarea.

Muchas investigaciones explican que el nivel de educación, las actividades recreativas enriquecedoras, el aprender nuevas lenguas, están asociadas a la reserva cognitiva. Y representan factores protectores ante los cambios debidos a la edad.

“Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube, las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena”

Ingmar Bergman.

Te invito a que visites mi blog http://loscuentosdefer.com/ Email: psicoaldia@loscuentosdefer.com

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