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Epilepsia Gelástica: Ficción o Realidad? Epilepsia Gelástica: Ficción o Realidad?

SADM #89 Mar/Abr 2020

Mariela González, Psicólogo Clínico

La epilepsia gelástica es considerada una crisis epiléptica poco frecuente, que se caracteriza por la manifestación de risa que puede ser catalogada como inapropiada.

Esta risa ocurre sin una razón obvia y es incontrolable; sin embargo, suele dispararse tras la existencia de estados de estrés crónico o en momentos de tensión súbita.

La primera vez que se utilizó el término de epilepsia gelástica fue en 1957, cuando los científicos David Daly y Donald Mulder publicaron un estudio donde describían esta patología, en la revista científica Neurology. A pesar de esto, es muy probable que las convulsiones gelásticas ya fueran reconocidas previamente, dado que el término “ataque gelástico” fue usado en 1898 por el neurólogo, neuropatólogo y epileptólogo francés, Charles Féré.

Este síndrome generalmente se manifiesta antes de que los niños alcancen la edad de tres o cuatro años. Tiene una baja incidencia y ocurre en 1 o 2 de cada 1.000 niños; asimismo es ligeramente más común en niños que en niñas.

Las causas de este trastorno son muy diversas, hay quienes plantean que puede ser provocado por una adolescencia precoz, crisis o traumas durante la infancia. No obstante, otros señalan que su causa es la presencia de tumores, atrofia, lesiones en el lóbulo temporal, entre otras. Pese a esto, la mayoría de los casos tiene su origen en un hamartoma hipotalámico, que es una malformación congénita en el hipotálamo.

Según su complejidad, la epilepsia gelástica puede provocar: problemas de aprendizaje, alteraciones en la función cognitiva, retraso intelectual leve, problemas graves de conducta u otros tipos de crisis convulsivas.

Síntomas:

  1. El principal signo de una convulsión gelástica es un estallido repentino de risa o llanto sin causa aparente. La risa puede sonar desagradable y sarcástica más que alegre. Este estallido, generalmente dura menos de un minuto.
  2. Durante o poco después de esta crisis, la persona puede mostrar algunos movimientos nerviosos extraños, sacudidas de los labios, inquietud en su comportamiento y la presencia de murmullos.
  3. Las convulsiones gelásticas pueden manifestarse junto con otro tipo de convulsiones.
  4. Debido a la activación temprana del eje hipotalámico-hipofisario-gonadal en niñas que sufren de convulsiones gelásticas, es común que muestren características sexuales secundarias antes de los ocho años.

Quienes sufren de esta alteración pueden durar mucho tiempo sin un diagnóstico, ya que en algunos casos se observa una risa o llanto “reales”, que se presentan con poca frecuencia.

Estos episodios también se pueden confundir con trastornos conductuales y emocionales y con casos de dificultades de atención o del trastorno del espectro autista; consecuentemente, esto puede retrasar el diagnóstico.

Asimismo, es necesario practicar un electroencefalograma para detectar anomalías en las ondas cerebrales y un escáner cerebral para determinar la existencia o no de tumores localizados en el hipotálamo o en otras áreas cerebrales.

Las convulsiones gelásticas son difíciles de controlar. El tratamiento farmacológico incluye medicamentos que en algunos casos resultan ser efectivos para el manejo de dichas convulsiones. La cirugía es otra alternativa cuando es el caso de que la causa de la epilepsia sea un tumor en el hipotálamo.

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