Basado en información de AARP en español
La artritis es una afección crónica que afecta a millones de personas, causando dolor, rigidez e inflamación en las articulaciones. Aunque no tiene cura, diversos cambios en el estilo de vida y la alimentación pueden contribuir significativamente a mejorar los síntomas y la calidad de vida de quienes la padecen.
Estrategias para aliviar los síntomas
Según AARP, uno de los primeros pasos para manejar la artritis es mantenerse físicamente activo. Ejercicios de bajo impacto como caminar, nadar o practicar yoga ayudan a fortalecer los músculos, mejorar la movilidad y reducir el dolor. A la vez, el descanso adecuado también es fundamental, ya que el exceso de actividad puede agravar los síntomas (AARP, 2019).
El manejo del estrés es otro componente importante. Técnicas como la meditación, la respiración profunda o simplemente tomar pausas durante el día ayudan a relajar el cuerpo y aliviar el dolor.
También se recomienda aplicar calor o frío en las articulaciones doloridas, y considerar terapias alternativas como la acupuntura o los masajes, siempre bajo supervisión médica.
Alimentos que pueden agravar los síntomas
La alimentación puede jugar un papel esencial en el control de la artritis. Existen ciertos alimentos que, debido a sus componentes inflamatorios, pueden empeorar la condición. Según AARP, entre los alimentos que conviene evitar o reducir se encuentran:
- Tomates: Aunque son saludables para muchas personas, algunos individuos con artritis pueden experimentar una intensificación del dolor articular tras consumirlos. Esto se debe a que los tomates, al igual que otras solanáceas como las papas y los pimientos, contienen solanina, una sustancia que podría aumentar la inflamación en personas sensibles (AARP, 2013).
- Alimentos procesados y fritos: Estos productos suelen contener grasas trans, azúcares añadidos y conservantes que pueden promover la inflamación.
- Azúcares refinados: Presentes en bebidas gaseosas, dulces y productos de panadería, estos azúcares aumentan los niveles de citocinas en el cuerpo, compuestos inflamatorios que pueden intensificar el dolor.
- Alcohol y tabaco: Ambos pueden interferir con el tratamiento y empeorar la inflamación de las articulaciones.
Alternativas recomendadas
En lugar de alimentos inflamatorios, se recomienda consumir aquellos con propiedades antiinflamatorias. Las zanahorias, por ejemplo, son una excelente alternativa a los tomates para agregar color y nutrientes a las ensaladas. Otros alimentos recomendados incluyen:
- Pescados ricos en omega-3 (como el salmón y la sardina)
- Frutas y verduras frescas, especialmente las de colores intensos
- Nueces y semillas
- Granos enteros
Conclusión
Aunque la artritis puede ser debilitante, adoptar un estilo de vida saludable con actividad física regular, descanso adecuado y una alimentación antiinflamatoria puede hacer una gran diferencia. Como siempre, se recomienda consultar con un médico o nutricionista antes de hacer cambios importantes en la dieta o el tratamiento.
Fuentes: