Las autoridades de Florida están alertando a la población sobre el riesgo existente de dengue, especialmente ante el aumento de casos adquiridos localmente.

Esta situación recuerda que la enfermedad también puede transmitirse dentro de Estados Unidos y que la prevención requiere atención constante. Conocer cómo se propaga, reconocer sus síntomas y buscar atención médica a tiempo ayuda a reducir sus consecuencias.

La prevención comienza con acciones sencillas en nuestros hogares, pero también requiere información confiable. No todas las personas infectadas presentan síntomas y no todos los casos evolucionan de la misma manera.

¿Qué es el dengue?

El dengue es una enfermedad viral transmitida principalmente por mosquitos. Existen varios tipos relacionados del virus.

Una persona puede contraer dengue más de una vez a lo largo de su vida. La enfermedad es frecuente en regiones tropicales y subtropicales.

Haber tenido dengue anteriormente no elimina la necesidad de protegerse. La Organización Mundial de la Salud señala que una segunda infección se asocia con mayor riesgo de dengue grave, aunque esto no significa que toda reinfección vaya a producir complicaciones.

¿Cómo se transmite?

La principal vía de transmisión es la picadura de un mosquito Aedes infectado, especialmente Aedes aegypti y también Aedes albopictus. Ambas especies están presentes en Florida.

El ciclo puede comenzar cuando un mosquito pica a una persona que tiene el virus en la sangre. Después de que el virus se desarrolla en el insecto, este puede transmitirlo al picar a otras personas.

Estos mosquitos viven cerca de las viviendas y pueden encontrarse tanto dentro como fuera de ellas. Depositan sus huevos en recipientes que acumulan agua, como cubetas, floreros, macetas y platos de animales. Pueden picar durante el día y también por la noche, por lo que la protección no debe limitarse a una sola hora.

El dengue no se transmite por abrazar, conversar o compartir el espacio cotidiano con alguien enfermo. Sin embargo, existen vías poco frecuentes de transmisión, entre ellas de una embarazada a su bebé y mediante determinados contactos con sangre infectada.

¿Qué síntomas produce?

Los síntomas pueden incluir:

  • Dolor de cabeza y detrás de los ojos.
  • Dolores musculares, articulares o de huesos.
  • Náuseas y vómitos.

Generalmente aparecen dentro de las dos semanas posteriores a la picadura de un mosquito infectado y duran entre dos y siete días. La intensidad de los dolores ha dado lugar al nombre popular de “fiebre quebrantahuesos”. Algunas personas pueden mantener cansancio durante varias semanas después de recuperarse.

Los CDC estiman que aproximadamente una de cada cuatro personas infectadas desarrolla síntomas. Entre quienes enferman, alrededor de una de cada veinte presenta dengue grave. Por ello, sentirse relativamente bien al principio no sustituye la vigilancia de la evolución.

Cuando baja la fiebre, la vigilancia debe continuar

Una de las características más importantes del dengue es que sus complicaciones pueden aparecer cuando la fiebre comienza a desaparecer. Las señales de alarma suelen presentarse durante las siguientes 24 a 48 horas.

Se debe buscar atención inmediata ante:

  • Dolor abdominal intenso.
  • Vómitos persistentes.
  • Sangrado de nariz o encías.
  • Sangre en el vómito o las heces.
  • Cansancio extremo, inquietud o irritabilidad.

El dengue grave es una emergencia médica y puede empeorar en pocas horas.

En sus formas graves, puede producir pérdida de líquido de los vasos sanguíneos, choque circulatorio, sangrado importante o daño en órganos. La gravedad no depende únicamente de que exista una hemorragia visible.

¿Cómo se diagnostica?

Los síntomas pueden confundirse con otras enfermedades. Tener fiebre o dolor corporal no permite confirmar dengue por sí solo.

El médico considera los síntomas, su evolución, los lugares visitados y la posibilidad de exposición a mosquitos. Puede solicitar análisis de sangre para confirmar la infección o investigar otras causas. Es importante informar sobre viajes recientes, pero también recordar que puede haber transmisión local: no haber viajado no excluye automáticamente la enfermedad.

¿Qué debemos hacer si sospechamos dengue?

Ante fiebre y síntomas compatibles, conviene consultar al médico sin esperar a que la enfermedad empeore. No existe un antiviral específico contra el dengue; el cuidado se orienta a mantener la hidratación, vigilar la evolución y tratar las complicaciones.

El descanso y la hidratación forman parte del manejo, siguiendo las indicaciones médicas.

Los CDC advierten que la aspirina y el ibuprofeno deben evitarse en personas con dengue porque pueden aumentar el riesgo de sangrado. El profesional debe orientar qué medicamentos pueden utilizarse.

Durante la enfermedad también se deben evitar nuevas picaduras. Un mosquito que pique a una persona infectada puede adquirir el virus y posteriormente transmitirlo a otros miembros de la comunidad.

¿Quiénes requieren mayor vigilancia?

Las embarazadas, los niños menores de un año, los adultos mayores de 65 años y las personas con determinadas enfermedades crónicas pueden requerir vigilancia más estrecha.

Entre las condiciones que el médico debe considerar figuran diabetes, hipertensión, enfermedad renal o hepática y uso de anticoagulantes. Vivir solo, carecer de transporte o tener dificultades para acceder a atención también influye en la decisión sobre dónde y cómo debe recibir cuidados el paciente.

La prevención comienza alrededor de la vivienda

Evitar las picaduras y reducir los criaderos son medidas fundamentales. Las autoridades recomiendan usar repelente registrado por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos —EPA— siguiendo su etiqueta, vestir ropa que cubra la piel cuando sea posible y reparar mosquiteros de puertas y ventanas.

Al menos una vez por semana, conviene revisar el patio y los alrededores de la vivienda, vaciar y limpiar recipientes con agua y mantener tapados aquellos que deban conservarla. También deben revisarse juguetes, cubetas, macetas y cubiertas de piscinas. Incluso una cantidad de agua del tamaño de una tapa de botella puede permitir la reproducción de mosquitos.

Qué considerar antes y después de un viaje

Antes de viajar, se deben revisar los avisos sanitarios del destino y consultar al médico cuando corresponda. Durante la estancia, ayudan los alojamientos con aire acondicionado o mosquiteros; si estas protecciones no están disponibles, puede ser necesario usar un mosquitero para dormir.

Al regresar de una zona con riesgo de dengue, los CDC recomiendan evitar picaduras durante tres semanas, incluso si la persona se siente bien, y vigilar la aparición de síntomas durante dos semanas. Si aparece fiebre, debe informar al médico sobre el viaje.

¿Hay casos en Florida y otros estados?

Sí. Para interpretar las cifras es necesario distinguir entre casos asociados a viajes, adquiridos fuera del lugar donde se notifican, y casos locales, contraídos en la propia zona.

Los siguientes son ejemplos de cifras oficiales verificadas de 2026; no constituyen un listado completo de todos los estados:

Estado Cifras verificadas Fecha de corte o anuncio
Florida 497 casos: 252 adquiridos localmente y 245 asociados a viajes

26/9/2026

Texas 15 casos, todos clasificados como importados

26/9/2026

Virginia Anunció su primer caso adquirido localmente; en ese momento no había evidencia de transmisión continua

4/8/2026

La cifra de Virginia corresponde a ese anuncio y no representa el total de infecciones del estado. Las fechas y categorías deben conservarse al publicar estos datos.

La situación de Florida

En el informe correspondiente al 20–26 de septiembre, Hillsborough —donde está Tampa— concentraba 223 de los 252 casos adquiridos localmente. Los restantes se distribuían entre Pinellas, con 13; Miami-Dade, con ocho; Orange y Pasco, con tres cada uno; y Palm Beach y Polk, con uno cada uno.

Durante esa semana se notificaron 62 casos locales adicionales. Broward registraba 20 casos asociados a viajes y no figuraba entre los condados con casos locales.

La presencia de casos importados no significa por sí sola que exista transmisión local sostenida. No obstante, el caso anunciado en Virginia ilustra cómo un mosquito de la zona puede transmitir el virus después de picar a una persona infectada durante un viaje.

Todas estas cifras son preliminares. Los CDC advierten que los retrasos de notificación y las diferencias entre sistemas de vigilancia pueden producir variaciones entre sus datos y los de los estados. Por ello, los números deben acompañarse siempre de una fecha y una fuente.

¿Existe una vacuna disponible en Estados Unidos?

Según la página de prevención de los CDC, actualizada el 31 de agosto de 2026, actualmente no hay vacunas contra el dengue disponibles para su uso en Estados Unidos. Existen vacunas en otros países, pero sus indicaciones dependen de las autoridades sanitarias correspondientes. La prevención de las picaduras sigue siendo esencial.

Fuentes oficiales

CDC — Información general sobre el dengue

CDC — Cómo se transmite

CDC — Síntomas, señales de alarma y pruebas

CDC — Atención clínica

CDC — Prevención y viajes

CDC — Prevención de picaduras de mosquitos

Organización Mundial de la Salud — Dengue

Florida — Informe de vigilancia del 20–26 de septiembre de 2026

Florida — Recomendaciones de prevención del 4 de septiembre de 2026

Texas — Informe de vigilancia con corte al 26 de septiembre de 2026

Virginia — Aviso del 4 de agosto de 2026

CDC — Datos actuales sobre el dengue