El 5 de diciembre de 2025, el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización del CDC (ACIP) aprobó una recomendación que ha generado un intenso debate médico: permitir que, en el caso de bebés nacidos de madres con prueba negativa para hepatitis B, la administración de la vacuna deje de ser automática al nacer y pase a convertirse en una decisión individualizada entre padres y médicos, pudiendo retrasarse hasta los 2 meses de edad.

Esta es la modificación más significativa en esta vacuna desde que, a comienzos de la década de 1990, Estados Unidos adoptó la política de vacunación universal al nacer, una medida que logró reducir drásticamente la transmisión infantil de esta enfermedad.

¿Por qué se hacía universal antes?

La política previa estaba basada en cuatro pilares:

  1. La hepatitis B puede transmitirse durante el parto, incluso sin síntomas.
  2. Los exámenes maternos pueden fallar.
  3. La infección crónica en bebés implica alto riesgo de cirrosis y cáncer de hígado.
  4. La vacuna al nacer se convierte en una “red de seguridad” universal.

¿Por qué cambió ahora la recomendación?

El CDC explicó tres razones principales:

  • Más poder de decisión para los padres.
  • Baja incidencia actual de hepatitis B en recién nacidos en EE. UU.
  • Simplificar la experiencia del parto.

¿Por qué es polémico y qué dicen los expertos?

Muchas asociaciones médicas han advertido que retrasar la vacuna podría llevar a que algunos bebés nunca la reciban. Existen riesgos por pérdida de seguimiento, errores de laboratorio y debilitamiento de una política que antes era ejemplar en prevención.

¿Qué dicen quienes apoyan la medida?

Los defensores del cambio argumentan que el riesgo en bebés de madres negativas es muy bajo, que los padres deben tener mayor control y que la vacunación sigue siendo eficaz si se administra más tarde.

Impacto en hospitales y padres

Los hospitales deberán actualizar protocolos, documentar decisiones y reforzar el seguimiento pediátrico. Para los padres, la decisión implica mayor responsabilidad y la necesidad de cumplir estrictamente con la visita de los 2 meses.

Implicaciones en salud pública

La cobertura de vacunación al nacer podría disminuir y aumentar el riesgo en poblaciones vulnerables. La implementación variará entre estados y generará un amplio debate en 2026.