El colesterol alto es una condición muy común que no duele ni avisa, pero que puede causar problemas graves de salud si no se detecta a tiempo. Aquí explicamos lo que dice la ciencia de forma clara y práctica.
¿Qué es el colesterol?
El colesterol es una sustancia que existe en el cuerpo y también en algunos alimentos. Tiene funciones útiles, pero cuando hay demasiado de un tipo llamado LDL (“colesterol malo”), puede formar placas en las arterias. Con el tiempo, esas placas pueden obstruir el flujo de sangre y aumentar el riesgo de infarto o accidente cerebrovascular.
El colesterol alto no suele dar síntomas.
La ciencia es clara: el colesterol alto generalmente no causa síntomas. Por eso se le conoce como una condición silenciosa. La mayoría de las personas no saben que lo tienen hasta que se realizan un examen de sangre o hasta que ocurre un problema cardiovascular.
¿Cómo se mide?
Se detecta mediante un análisis de sangre llamado perfil lipídico, que incluye:
– Colesterol LDL (malo)
– Colesterol HDL (bueno)
– Triglicéridos
– Colesterol total
El médico interpreta estos valores junto con otros factores como edad, presión arterial, diabetes y tabaquismo para calcular el riesgo cardiovascular total.
¿Qué dice la ciencia sobre bajarlo?
Numerosos estudios científicos han demostrado que reducir el colesterol LDL disminuye el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular. Cuanto mayor es el riesgo de la persona, mayor es el beneficio de reducir el LDL.
Cambios de estilo de vida que ayudan:
– Consumir más frutas, verduras y alimentos ricos en fibra.
– Reducir grasas saturadas y evitar grasas trans.
– Realizar actividad física al menos 150 minutos por semana.
– Mantener un peso saludable.
– No fumar.
En personas con riesgo elevado, además de los cambios de estilo de vida, puede ser necesario tratamiento médico. Medicamentos como las estatinas han demostrado reducir eventos cardiovasculares y mortalidad en múltiples estudios clínicos.
¿Quién debe medirse el colesterol?
Se recomienda realizar controles periódicos a partir de los 20 años y con mayor frecuencia si existen factores de riesgo como antecedentes familiares, diabetes, presión alta o tabaquismo.
Conclusión:
El colesterol alto es frecuente y silencioso, pero tratable. La prevención, el control médico y un estilo de vida saludable pueden reducir significativamente el riesgo de enfermedad cardiovascular en la comunidad hispana.

