Colaboradora: Dra. Raíza M. Mujica Pérez.
Médico dermatóloga en ejercicio privado
Policlínica Carora, Estado Lara, Venezuela.
Raizammujica@hotmail.com
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Caso clínico
Adolecentes masculino de 15 años de edad, estudiante, procedente de zona rural del Municipio Torres en el Estado Lara, quien refiere inicio de enfermedad actual de seis meses de evolución, dado por una lesión de crecimiento progresivo localizada en arco plantar derecho, sin dolor, ni secreción, luego de paseo en la playa presenta inflamación, eritema y erosión en algunas zonas, con escasa secreción serohemática motivo por el que consulta.

Figura 1.- Lesión inicial de aspecto tumoral, multilobulada, eritematoviolacea, de bordes bien definidos, en arco plantar derecho¸

Figura 2.- Lesión modificada luego de paseo en la playa, se observan sectores erosionados, inflamatorios, escasa secreción serohemática.
Al examen físico lesión tumoral multilobuladas, infiltrativa, eritematoviolacea, con sectores erosionados, halo inflamatorio leve, sin dolor a la palpación, de 5×4 cm de diámetro aproximado.
El examen dermatoscópico reporta zonas de superficie irregular, fondo violáceo, glóbulos rosados, escamas blanquecinas abundantes, algunos sectores erosionados, cubiertos por costras. Antecedentes patológicos no contribuyentes, hematología completa, glicemia, urea, creatinina, TP y TPT resultaron dentro de la normalidad.

Figura 3.- Imagen dermatoscópica.
El estudio histológico realizado con hematoxilina eosina, la dermis contiene tejido de granulación y abscesos con grandes grupos de organismos filamentosos, área densamente basófila, compatibles con granos, rodeados por una reacción inflamatoria organizada en zonas concéntricas, se observa fenómeno de Splendore-Hoeppli, material eosinófilo en forma de halo que rodea los granos.

Figura 4.- Imagen histológica H-E donde se observan los granos característicos y un infiltrado inflamatorio.
Radiografía de pie sin alteraciones óseas identificables. El cultivo de la lesión reporta colonias de crecimiento lento, secas, rugosas con aspecto aterciopelado de color crema compatibles con Nocardia Sp.

Figura 5.- Radiografía de pie, sin evidencia de imágenes osteolíticas.
Diagnóstico:
Actinomicetoma por Nocardia Sp.
Discusión
El micetoma es una enfermedad tropical, desatendida, que afecta tejido subcutáneo y las estructuras subyacentes, causando discapacidad significativa, afecta principalmente a hombres, provenientes del medio rural, siendo la agricultura la ocupación más común, la edad media de presentación va entre los 30 y 40 años y las extremidades inferiores son la más afectadas1.
La tríada clínica característica está representada por aumento de volumen, no doloroso, trayectos, fistulosos y drenaje de granos, que están constituidos por colonias de bacterias y hongos, los cuales cambian su morfología color y tamaño, según el microorganismo causal2. Se necesitan técnicas moleculares como reacción en cadena de polimerasa (PCR) específica de la especie, el serodiagnóstico con Elisa y la contrainmunoelectroforesis, así como cultivo del grano clásico y examen histopatológico para lograr una identificación del microorganismo3, los estudios imagenológicos como la radiografía convencional son útiles para identificar la extensión del daño óseo, ya que pueden mostrar patrones característicos como cavitaciones o lesiones osteolíticas, y en lesiones tempranas o de pequeña extensión, la ecografía, la resonancia magnética y la tomografía axial computarizada se han convertido en herramientas de mucha utilidad para poder evaluar los tejidos blandos3,4.
Los micetomas pueden ser causados por hongos (eumicetoma), o bacterias (actinomicetoma), Rangel en 1909, describe el primer caso de actinomicetoma y Pino-Pou en 1917, describe el primer caso de eumicetoma en Venezuela5. Los principales agentes etiológicos reportados en nuestro país son: Actinomadura madurae con 40.4%, seguido de Nocardia brasiliensis con 28%, mientras que para eumicetoma Pyrenochaeta mackinonni 32% y Pyrenochaeta romeroi 24% 6.
Tradicionalmente la literatura se refiere a un “cinturón del micetoma” en el que se reportan la mayoría de los casos7, localizado a 30° Norte y 15° Sur, los países más afectados son: Venezuela, Chad, Etiopía, India, Mauritania, México, Senegal, Somalia, Sudán y Yemen8,9.
La causistica publicada por el grupo de trabajo de micología venezolano entre los años 1984 y 2010, describe 49 casos, ocupando el tercer lugar de micosis profunda localizada, sólo superado por cromoblastomicosis y esporotricosis, las zonas geográficas más afectadas son los Estados Falcón, Zulia y Lara6, es importante señalar que, a pesar de los esfuerzos epidemiológicos, sigue existiendo un importante sub-registro de la entidad, por no ser considerada de denuncia obligatoria.
El diagnóstico diferencial puede establecerse con tubérculosis cutánea, esporotricosis, botriomicosis, feohifomicosis y micobacteriosis atípicas10.
El caso guarda particular interés ya que no presenta la triada clínica característica, en su presentación solo se encontró el aumento de volumen sin dolor, nunca refirió la expulsión de gránulos, ni se evidenció la presencia de fístula, esto es posible por el escaso tiempo de evolución lo que hace más difícil sospechar su diagnóstico, dentro de los factores epidemiologicos, la edad de presentación y su ocupación tampoco son hallazgos frecuentes, ésta enfermedad predomina en adultos de entre 30 y 40 años y dedicados a labores agrícolas.
El micetoma presenta desafios actuales tales como: escasez de recursos diagnósticos, falta de acceso a tratamientos efectivos y ausencia de programas de vigilancia epidemiológica; en sus fases iniciales, puede pasar desapercibido, es papel del dermatólogo mantener un alto índice de sospecha diagnóstica, incluso cuando el paciente no presente todos los signos clásicos, la detección temprana es esencial para evitar complicaciones graves y mejorar el pronóstico. Resulta prioritario implementar medidas de salud pública que garanticen que el micetoma deje de ser una enfermedad desatendida, tal como lo reconoció la OMS en el año 2016.
Nota del editor
La investigación de la Dra. Mujica pone en evidencia una realidad preocupante dentro del ámbito de la salud pública: la existencia de enfermedades que no figuran entre las prioridades de los organismos sanitarios y para las cuales los laboratorios farmacéuticos no desarrollan tratamientos específicos. Frente a esta omisión estructural, la doctora ha asumido un rol activo y profundamente humano, realizando consultas médicas gratuitas en la comunidad de La Otra Banda, al oeste de Carora, donde atendió 16 casos en campesinos criadores de chivos de la localidad de El Cardonlito. Su trabajo no solo permitió orientar y diagnosticar a pacientes históricamente invisibilizados, sino que también revela la urgente necesidad de reconocer, estudiar y atender estas patologías olvidadas, especialmente en poblaciones rurales vulnerables.
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