La tensión arterial (o presión arterial) es la fuerza con la que la sangre empuja contra las paredes de las arterias cada vez que el corazón late. Es uno de los indicadores más esenciales del estado cardiovascular humano.

La ciencia moderna describe la presión arterial mediante dos valores:

– Presión sistólica: la fuerza cuando el corazón se contrae y envía sangre a las arterias.

– Presión diastólica: la fuerza cuando el corazón se relaja entre latidos.

IMPORTANCIA SEGÚN LA CIENCIA

  1. Garantiza que todos los órganos reciban oxígeno y nutrientes.

La presión arterial asegura un flujo constante de sangre al cerebro, corazón, riñones, pulmones y músculos. Si la presión es demasiado baja, el flujo es insuficiente. Si es demasiado alta, los órganos se dañan con el tiempo.

  1. Es un sistema de equilibrio homeostático.

El cuerpo ajusta constantemente el tamaño de los vasos, el volumen de sangre y la fuerza del corazón. Este equilibrio depende del sistema nervioso autónomo, hormonas como la renina-angiotensina-aldosterona, los riñones y la elasticidad de las arterias.

  1. Es un predictor sólido de salud futura.

La evidencia científica demuestra que niveles elevados de presión arterial son uno de los principales factores de riesgo modificables para ataque al corazón, derrame cerebral, insuficiencia cardíaca y enfermedad renal.

  1. Ayuda a diagnosticar y anticipar enfermedades.

Variaciones en la presión pueden indicar deshidratación, infección, hemorragia, complicaciones de medicamentos o problemas hormonales. Por eso es un signo vital obligatorio.

  1. La longevidad depende en gran parte de su control.

Mantener la presión dentro de rangos saludables reduce la mortalidad cardiovascular. Incluso una reducción de 5–10 mmHg disminuye significativamente riesgos de infarto, ACV y falla cardíaca.

ALTERACIONES DE LA TENSIÓN ARTERIAL

– Hipertensión: daño progresivo de arterias, engrosamiento del corazón, desgaste renal, deterioro cognitivo.

– Hipotensión: mareos, debilidad, desmayos, falta de irrigación cerebral.

La tensión arterial es:

  • – un indicador vital,
  • – un predictor de enfermedades graves,
  • – un regulador del flujo sanguíneo,
  • – un reflejo de la salud cardiovascular,
  • – un parámetro que debe monitorearse toda la vida.