El invierno en Estados Unidos puede representar riesgos significativos, especialmente para los adultos mayores.
Con la edad, el cuerpo pierde la capacidad de conservar el calor, disminuye la percepción del frío y aumentan las condiciones médicas que pueden agravar los efectos de las bajas temperaturas.
Este informe ofrece recomendaciones esenciales y una advertencia importante sobre dispositivos de calefacción.
Mantener un hogar seguro y cálido
Temperatura adecuada:
– Mantenga la casa entre 68°F y 72°F (20–22°C).
– Selle ventanas y puertas para evitar corrientes de aire.
– Cierre habitaciones que no se usen para conservar el calor.
Cuidado con los calefactores portátiles
Los bomberos y la NFPA (National Fire Protection Association) advierten que los calefactores portátiles son una de las principales causas de incendios domésticos en invierno.
Estos dispositivos representan un riesgo alto debido a su capacidad de calentarse demasiado o entrar en contacto con objetos inflamables.
Vestimenta adecuada dentro del hogar
– Use varias capas de ropa ligera.
– Prefiera tejidos térmicos y medias gruesas.
– Utilice calzado antiresbalante dentro de la vivienda.
– Mantenga una manta a mano para momentos de reposo.
Alimentación y cuidado de la salud
– Consuma comidas calientes varias veces al día.
– Tome bebidas tibias y evite el alcohol.
– No descuide sus medicamentos ni controles médicos.
– Realice movimientos suaves durante el día para mejorar la circulación.
Precauciones al salir al exterior
Vestimenta:
– Use varias capas, gorro, bufanda, guantes y un abrigo grueso.
– Utilice zapatos impermeables con suela antiresbalante.
Seguridad:
– Evite salidas innecesarias, especialmente cuando hay hielo.
– Camine con cuidado y evite superficies resbaladizas.
– Utilice un bastón o apoyo si lo necesita.
Prevención de la hipotermia
Síntomas de alerta:
– Temblores intensos o ausencia de temblores.
– Confusión, torpeza o somnolencia.
– Habla lenta.
– Piel fría y pálida.
Ante cualquier síntoma, busque asistencia médica de inmediato.
Preparación para emergencias invernales
– Tenga baterías, linternas y mantas adicionales.
– Guarde agua y alimentos no perecederos.
– Mantenga medicinas para 1–2 semanas.
– Evite conducir durante tormentas o especialmente con amenazas de heladas.
Redes de apoyo
– Mantenga el teléfono siempre cargado.
– Avise a familiares o vecinos si sale de casa.
– Participe en programas comunitarios o servicios locales de llamadas de bienestar.
Conclusión
El invierno presenta desafíos importantes, especialmente para los adultos mayores.
Sin embargo, con una combinación de previsión, seguridad en el hogar, uso prudente de equipos de calefacción, buena alimentación y apoyo familiar o comunitario, es posible mantenerse protegido y saludable durante la temporada fría.

