Una inmunoterapia aprobada en Estados Unidos puede permitir que ciertos pacientes eviten la quimioterapia, la radioterapia y la cirugía.

La ciencia ofrece una noticia alentadora para algunas personas con cáncer de recto y sus familias: una nueva opción de tratamiento puede ayudar a combatir la enfermedad y preservar funciones importantes para la vida cotidiana.

El 19 de octubre de 2026, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos aprobó de manera acelerada un nuevo uso de dostarlimab, conocido comercialmente como Jemperli. Este medicamento ayuda a las defensas del organismo a reconocer y atacar el cáncer. En determinados pacientes, puede permitir evitar la quimioterapia, la radioterapia y la cirugía.

Un avance que mira también la calidad de vida

Para una persona con cáncer, controlar la enfermedad es la prioridad. También importa cómo será su vida después del tratamiento.

Aunque los tratamientos habituales del cáncer de recto pueden ser eficaces, algunos dejan consecuencias duraderas en el funcionamiento intestinal y urinario. En ciertos casos, la cirugía hace necesaria una colostomía permanente, con una bolsa externa para recoger las heces.

Por eso resulta tan valiosa la posibilidad de tratar el cáncer conservando el recto. Los investigadores del Memorial Sloan Kettering Cancer Center desarrollaron este enfoque pensando tanto en la respuesta al tratamiento como en el bienestar futuro de los pacientes.

Resultados que alientan

En el estudio principal, que incluyó a 154 personas, aproximadamente siete de cada diez habían recibido únicamente esta inmunoterapia, sin necesitar otros tratamientos y sin que la enfermedad progresara al momento del análisis. Otros participantes sí necesitaron cirugía u otras terapias. Los resultados son esperanzadores, pero la respuesta debe evaluarse en cada persona.

Quiénes pueden beneficiarse

Esta aprobación corresponde a adultos con determinados cánceres de recto en etapas II o III, identificados mediante pruebas específicas del tumor. La pregunta más útil para el paciente es sencilla: “¿Mi tipo de tumor permite considerar este tratamiento?”. El equipo oncológico podrá explicar si esta opción es adecuada y qué beneficios y riesgos ofrece en su caso.

La esperanza va acompañada de seguimiento

Aunque el tumor deje de detectarse en los exámenes, las revisiones médicas siguen siendo esenciales. Además, la inmunoterapia puede producir efectos adversos, algunos graves, y requiere supervisión especializada. La aprobación es acelerada y los investigadores deben continuar siguiendo a los pacientes para confirmar cuánto duran los beneficios.

La noticia abre una posibilidad de enorme valor humano: que algunas personas puedan enfrentar el cáncer conservando el órgano y funciones que influyen en su autonomía y bienestar. Una razón para mirar el futuro con esperanza, acompañados por su equipo médico y por información confiable.

Fuentes originales

Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos. Anuncio de aprobación, 19 de octubre de 2026. https://www.fda.gov/news-events/press-announcements/fda-approves-immunotherapy-may-allow-certain-patients-rectal-cancer-avoid-chemotherapy-radiation-and

Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos. Resultados y condiciones de uso, 19 de octubre de 2026. https://www.fda.gov/drugs/resources-information-approved-drugs/fda-grants-accelerated-approval-dostarlimab-locally-advanced-rectal-cancer

Memorial Sloan Kettering Cancer Center. Investigación sobre inmunoterapia y calidad de vida, 27 de abril de 2025. https://www.mskcc.org/news/using-only-immunotherapy-successfully-treats-several-cancers-with-mmrd-mutation-improves-quality-of-life