Un programa que comienza en la infancia y puede acompañarlo durante toda su vida
Cuando pensamos en hacerle un regalo a un hijo o a un nieto, normalmente pensamos en algo que pueda disfrutar ahora. Pero existe otra posibilidad: regalarle algo que comience hoy y pueda acompañarlo durante toda su vida.
La idea es sencilla: comenzar cuando el niño es pequeño un programa pensado para toda la vida, que combina un seguro de vida permanente con la posibilidad de acumular valor en efectivo vinculado al comportamiento de un índice. Permite aprovechar su potencial de crecimiento sin invertir directamente en el mercado y ofrece protección frente a las caídas del índice, de acuerdo con las condiciones de la póliza.
Una de las grandes ventajas de comenzar durante la infancia es el tiempo. No necesariamente se trata de hacer grandes aportes, sino de comenzar temprano y permitir que el programa tenga muchos años para desarrollarse. En cierta forma, cuando los padres o abuelos comienzan este programa, no solamente están aportando dinero: también están regalando tiempo para construir el futuro del niño.
Muchas familias piensan principalmente en ahorrar para la universidad. Es una excelente decisión, pero nadie sabe qué ocurrirá dentro de quince o veinte años. El joven podría obtener una beca académica o deportiva, recibir otra ayuda para sus estudios o simplemente escoger un camino diferente.
Y allí encontramos una de las características más interesantes de este programa: no está limitado exclusivamente a la educación. Si necesita recursos para sus estudios, puede considerar utilizarlos. Pero si obtiene una beca y no los necesita para la universidad, el proyecto puede continuar y esos recursos podrán formar parte de otros objetivos importantes de su vida.
Por ejemplo, podrían ayudarlo posteriormente con un posgrado, la compra de su primera vivienda, el comienzo de un negocio, una emergencia o algún otro proyecto personal.
Otra ventaja interesante es la posibilidad de acceder a recursos mediante préstamos otorgados por la compañía de seguros utilizando el valor de la póliza como respaldo. Esto es diferente a simplemente retirar el dinero y terminar con el proyecto. Dependiendo de las condiciones de la póliza y de la modalidad del préstamo, sus valores pueden continuar participando en el mecanismo de acumulación correspondiente mientras el titular dispone de recursos para atender determinadas necesidades.
Esto permite entender el programa desde una perspectiva mucho más amplia: utilizarlo cuando sea necesario sin que necesariamente termine su propósito de largo plazo.
Incluso si durante su juventud o vida adulta necesita utilizar parte de la capacidad financiera del programa mediante préstamos —por ejemplo, para sus estudios, una vivienda o un negocio—, el proyecto no necesariamente termina allí. Al tratarse de préstamos respaldados por los valores de la póliza, y siempre que esta se mantenga adecuadamente financiada y vigente, el programa puede continuar desarrollándose durante muchos años. De esta manera, después de haberlo ayudado en etapas importantes de su vida, los valores que permanezcan disponibles pueden seguir formando parte de su planificación de largo plazo y, llegado el momento, contribuir a generar recursos para su jubilación.
Esta flexibilidad es una de las características más atractivas del proyecto. Los padres y abuelos no tienen que decidir hoy qué necesitará un niño dentro de veinte, treinta o cuarenta años. Le están ayudando a tener opciones para cuando llegue ese momento.
Pero existe además otro elemento fundamental: la protección. El programa incluye un seguro de vida permanente. Obtener esa cobertura cuando el niño es pequeño y reúne los requisitos de asegurabilidad puede adquirir especial importancia si posteriormente su salud cambia y obtener una nueva cobertura resulta más difícil.
Determinadas pólizas también pueden incorporar beneficios en vida que, sujetos a las condiciones establecidas, permiten anticipar parte del beneficio por fallecimiento ante ciertas enfermedades o situaciones graves cubiertas. Por eso, este programa busca combinar dos objetivos importantes: construir para el futuro y proteger durante el camino.
Para los abuelos, la idea puede tener un significado especialmente hermoso. Los juguetes, la ropa y otros regalos producen alegría y forman parte de los recuerdos de la infancia. Pero ayudar a comenzar este programa para un nieto puede significar dejar algo diferente: un proyecto que puede continuar cuando ese niño sea adulto.
Un abuelo que ayuda a comenzar este programa no solamente está regalando dinero. Está regalando tiempo, protección y oportunidades.
No sabemos hoy qué necesitará un niño cuando tenga treinta, cuarenta o sesenta años. Pero podemos comenzar a hacer algo por él desde ahora: ayudarlo a llegar a cada una de esas etapas con más opciones.
Ese puede ser uno de los regalos más importantes que padres y abuelos pueden hacer a sus hijos y nietos.
Comenzar cuando son pequeños. Protegerlos mientras crecen. Ayudarlos cuando lo necesiten. Y darles la oportunidad de continuar construyendo su propio futuro. Ese es el verdadero significado de un regalo para toda la vida.
¿Desea más información?
Para conocer más sobre este programa y evaluar cómo podría adaptarse a las necesidades y objetivos de su familia, puede comunicarse con Raul Briceño. rabrisi@iberameric.com
Información importante
Este artículo tiene fines exclusivamente educativos. Las características, beneficios, valores y garantías dependen del producto contratado y de sus condiciones. El acceso a los valores de la póliza mediante préstamos está sujeto a las disposiciones del contrato. Los beneficios en vida están sujetos a los términos y requisitos de la póliza. Este tipo de programa debe evaluarse de acuerdo con las necesidades, objetivos y circunstancias de cada familia.

