Las aplicaciones, las tiendas en línea y los programas de fidelidad están transformando la manera en que compramos alimentos. Conocer cómo se fijan los precios y cómo se utilizan nuestros datos puede ayudarnos a proteger el presupuesto familiar.
Comprar alimentos implica comparar productos, revisar ofertas y buscar opciones que se ajusten a nuestras necesidades. En la era digital se suma otra pregunta: ¿qué papel puede desempeñar nuestra información personal en los precios y promociones que vemos?
Las aplicaciones de compras, las tiendas por internet y los programas de fidelidad pueden facilitar el acceso a descuentos. Al mismo tiempo, pueden recopilar información sobre nuestras preferencias, ubicación y hábitos de consumo. Esta situación ha generado un debate sobre la privacidad, la transparencia y la protección del consumidor.
Qué son los precios personalizados
Un precio personalizado puede determinarse utilizando información vinculada a un consumidor específico. Entre los datos que podrían intervenir se encuentran la ubicación, el historial de compras, la actividad en internet y la interacción con aplicaciones o plataformas.
La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) examinó documentos de empresas intermediarias y encontró que sus herramientas pueden utilizar datos detallados para influir en los precios y promociones que recibe una persona. Su estudio incluye servicios ofrecidos a comercios de distintos sectores, entre ellos supermercados. [1]
Son hallazgos iniciales. Muestran que esa tecnología existe, pero no permiten concluir que todos los supermercados la utilicen para aumentar los precios. Además, los ejemplos publicados por la FTC son hipotéticos para proteger información comercial confidencial. [1]
No todas las diferencias de precio significan lo mismo
Que un producto tenga precios distintos en varios establecimientos no significa necesariamente que exista una personalización basada en datos personales. Las diferencias pueden responder a costos de operación, transporte, ubicación, disponibilidad o condiciones generales del mercado. También pueden estar relacionadas con ofertas, cupones o beneficios de programas de fidelidad.
Por eso, conviene distinguir una diferencia general de precio de un aumento dirigido a una persona mediante el uso de su información personal. Las etiquetas electrónicas permiten actualizar los precios; su presencia no demuestra, por sí sola, que un comercio esté usando los datos de sus clientes para cobrarles más.
Maryland incorpora nuevas protecciones
En Maryland, la Ley de Protección contra Precios Predatorios, firmada por el gobernador Wes Moore el 28 de abril de 2026, entró en vigor el 1 de octubre de 2026. La norma prohíbe que los supermercados y servicios de entrega cubiertos utilicen datos personales para aumentar, a consumidores específicos o grupos de consumidores, los precios de alimentos exentos del impuesto sobre ventas. [2]
Para los establecimientos físicos, la definición legal comprende locales de al menos 15.000 pies cuadrados que venden esos alimentos. La ley contempla excepciones, entre ellas promociones, programas voluntarios de fidelidad, suscripciones y ciertas diferencias por costos o ubicación. [2]
La norma no elimina todos los descuentos ni todas las diferencias de precios. Su protección está dirigida a determinadas prácticas de aumento de precios basadas en información personal, dentro del alcance y las excepciones establecidos por la ley.
Cómo comprar con mayor información
- Comparar el precio por unidad. Revisar el costo por libra, onza, litro o unidad, además del precio total del envase.
- Leer las condiciones de las ofertas. Algunas requieren membresía, un cupón digital o la compra de una cantidad mínima.
- Calcular el costo total. En compras por aplicaciones, incluir cargos de servicio, entrega y otros recargos antes de confirmar.
- Revisar los permisos de las aplicaciones. Prestar atención al acceso a la ubicación y a otros datos personales, y desactivar permisos opcionales que no se necesiten.
- Guardar recibos y capturas de pantalla. Pueden ayudar a consultar diferencias entre el precio anunciado y el cobrado.
- Consultar varias opciones. Comparar tiendas físicas, sitios web y aplicaciones cuando resulte práctico.
- Leer las condiciones de los programas de fidelidad. Conocer qué información solicitan y cómo se utiliza para recibir los beneficios.
La importancia de la transparencia
La tecnología puede facilitar las compras y ofrecer descuentos. La transparencia permite comprender cómo se determinan los precios, qué condiciones tienen las promociones y qué información se comparte. Revisar permisos puede reducir la información compartida, pero no garantiza un precio más bajo.
Antes de pagar, conviene confirmar el precio final y las condiciones de la oferta. Conocer el precio por unidad, comparar opciones y proteger los datos personales son pasos sencillos para tomar decisiones más informadas al adquirir productos esenciales.
Fuentes
[2] Asamblea General de Maryland — HB 895, capítulo 154 de 2026, texto oficial
Oficina del gobernador de Maryland — Comunicado sobre la firma de la ley, 28 de abril de 2026

