El maíz, la papa, los frijoles, el tomate, la calabaza y el cacao forman parte de una herencia americana que llegó a muchas cocinas del mundo. Conocer su historia también nos invita a descubrir cómo disfrutarlos cuidando nuestra salud.

Una arepa recién hecha, una sopa de frijoles, una papa al horno o un tomate en la ensalada pueden parecer alimentos de todos los días. Sin embargo, detrás de ellos hay siglos de cultivo, conocimientos y tradiciones de los pueblos de América.

El 12 de octubre ofrece una ocasión para mirar esa herencia desde la alimentación. Mucho antes de 1492, las comunidades del continente ya cultivaban y aprovechaban productos que, con el tiempo, se extenderían a otras regiones. El intercambio posterior a los viajes de Colón transformó las mesas de ambos lados del Atlántico durante generaciones.

Una herencia que cruzó el océano

La papa, el maíz, el tomate, la calabaza y el cacao tienen raíces americanas. También las tienen los frijoles comunes, como los negros, pintos y rojos; esto no significa que todas las legumbres procedan de América. Las lentejas y los garbanzos, por ejemplo, tienen otra historia.

En sentido contrario llegaron a América productos como el trigo, el arroz y la caña de azúcar. Este intercambio contribuyó a formar cocinas que hoy combinan ingredientes de distintos continentes. No ocurrió en un solo día ni convirtió inmediatamente cada alimento en un producto popular en todas partes.

El maíz y los frijoles siguen teniendo mucho que ofrecer

El maíz aporta carbohidratos, que el organismo utiliza como fuente de energía. El maíz en grano también proporciona fibra y otros nutrientes. Su valor depende de la variedad y del procesamiento: una mazorca cocida, una harina refinada y una golosina elaborada con maíz tienen composiciones diferentes.

Podemos disfrutarlo en preparaciones sencillas, como una mazorca cocida o una arepa asada acompañada de frijoles y vegetales, moderando la sal y los ingredientes añadidos.

Los frijoles aportan proteína vegetal, fibra y minerales. Según la Universidad de Florida, su fibra puede ayudar a que la digestión del almidón y la absorción de la glucosa sean más lentas. Esto los convierte en una opción valiosa dentro de una alimentación equilibrada, sin que sustituyan el tratamiento de la diabetes.

Un guiso de frijoles con vegetales permite aprovecharlos sin depender de grandes cantidades de manteca, embutidos o sal. Su aporte nutricional merece atención tanto como el sabor de la receta familiar.

La papa y el tomate más allá de los prejuicios

La papa y el tomate figuran entre los alimentos que aportan potasio, un mineral necesario para el funcionamiento de músculos y nervios. La papa también aporta almidón. Prepararla hervida o al horno permite disfrutarla sin el aceite añadido de una fritura; las salsas y los acompañamientos también modifican el plato.

El tomate puede incorporarse a ensaladas, guisos o salsas caseras. Prepararlo con poca sal ayuda a controlar el sodio de la receta. No hace falta atribuirle propiedades milagrosas para reconocer su lugar en una dieta variada.

La calabaza pone color en la alimentación

Las variedades de calabaza de pulpa anaranjada aportan carotenoides, algunos de los cuales el cuerpo transforma en vitamina A. Los Institutos Nacionales de la Salud explican que esta vitamina participa en la visión normal, el funcionamiento del sistema inmunitario y el crecimiento.

Podemos servirla asada, en un guiso o en una sopa. Una crema de calabaza preparada con cantidades moderadas de sal y grasa permite apreciar su sabor sin necesitar ingredientes en exceso.

El cacao no es lo mismo que cualquier chocolate

El cacao es otro aporte americano a la alimentación mundial. Contiene flavanoles, compuestos que han sido estudiados por sus posibles efectos sobre la salud. Los NIH señalan que algunos estudios pequeños ofrecen resultados prometedores, pero eso no justifica recomendar el chocolate como tratamiento o como garantía de protección cardiovascular.

Una bebida de cacao sin azúcar añadida y una barra de chocolate muy azucarada no son equivalentes. Conviene revisar la etiqueta y moderar la porción, el azúcar y las calorías. Podemos disfrutar el chocolate como un gusto ocasional dentro del conjunto de nuestra alimentación.

Conservar la tradición y cuidar la preparación

La Organización Mundial de la Salud destaca la importancia de una alimentación variada, con frutas, vegetales, legumbres y cereales integrales, y de limitar los productos con exceso de sal, azúcares y grasas poco saludables. Esa orientación puede adaptarse a nuestras recetas tradicionales.

Podemos comenzar con cambios sencillos: cocinar más al horno o hervido, incluir vegetales en los guisos y prestar atención a las cantidades. Si una comida reúne arepa, papa y arroz, conviene considerar que los tres aportan almidón y ajustar las porciones al conjunto del plato.

Quienes tienen diabetes, enfermedad renal u otras condiciones que requieren una dieta específica deben adaptar las porciones y los alimentos con su profesional de salud. En particular, algunas personas con enfermedad renal necesitan controlar el potasio.

Este 12 de octubre también podemos reconocer los conocimientos agrícolas de los pueblos americanos y su influencia en nuestra mesa. Conservar ese patrimonio y preparar sus alimentos con atención a la salud son maneras de disfrutar nuestras raíces en la vida cotidiana.

Fuentes consultadas

Recursos históricos, universitarios y de organismos de salud. Enlaces directos para publicar al final del artículo, sin citas numeradas en el cuerpo.

National Humanities Center — Alfred W. Crosby sobre el intercambio de cultivos

https://nationalhumanitiescenter.org/tserve/nattrans/ntecoindian/essays/columbianb.htm

OpenStax de Rice University — El intercambio colombino

https://openstax.org/books/us-history/pages/2-4-new-worlds-in-the-americas-labor-commerce-and-the-columbian-exchange

Universidad de Minnesota — Maíz dulce y sus nutrientes

https://reallifegoodfood.umn.edu/vegetables/sweet-corn

Universidad de Florida — Beneficios nutricionales de las legumbres

https://ask.ifas.ufl.edu/publication/FS229

NIH Office of Dietary Supplements — Potasio

https://ods.od.nih.gov/factsheets/Potassium-Consumer/

NIH Office of Dietary Supplements — Vitamina A y carotenoides

https://ods.od.nih.gov/factsheets/VitaminA-Consumer/

NIH News in Health — Qué se sabe de los beneficios del chocolate

https://newsinhealth.nih.gov/2021/02/chocolate-health-claims

Organización Mundial de la Salud — Alimentación saludable

https://www.who.int/en/news-room/fact-sheets/detail/healthy-diet