Durante muchos años se creyó que la hipertensión arterial era una enfermedad reservada para los adultos mayores. Sin embargo, esa idea está cambiando rápidamente. Hoy los especialistas advierten que la presión arterial alta puede aparecer en cualquier etapa de la vida y que cada vez es más frecuente encontrar adultos jóvenes con cifras elevadas de presión.

Este es precisamente el mensaje central que transmite Mayo Clinic con motivo del Mes de la Concientización sobre la Hipertensión. La Dra. Bianca Bandarra, médica de atención primaria y especialista en salud ejecutiva de Mayo Clinic Healthcare en Londres, explica que esperar a la vejez para comenzar a vigilar la presión arterial es un error que puede retrasar el diagnóstico de una enfermedad que suele avanzar sin producir síntomas.

La hipertensión continúa siendo conocida como el enemigo silencioso porque puede permanecer durante años sin dar señales evidentes mientras produce daño progresivo en el corazón, el cerebro, los riñones, los ojos y los vasos sanguíneos. Cuando finalmente aparecen manifestaciones como dolor de cabeza intenso, visión borrosa, dolor en el pecho, dificultad para respirar o sangrado nasal, el problema puede encontrarse ya en una fase avanzada. Los cambios en el estilo de vida ayudan a explicar por qué la hipertensión está apareciendo con mayor frecuencia en personas jóvenes.

El sedentarismo, el sobrepeso, la obesidad, el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados y ricos en sodio, el estrés constante, el tabaquismo, el consumo de alcohol y el descanso insuficiente favorecen el aumento de la presión arterial. A ello se suma el componente hereditario: quienes tienen padres o hermanos con hipertensión presentan un riesgo mayor y deberían conversar con su médico sobre la conveniencia de iniciar controles desde edades tempranas.

Las cifras muestran la magnitud del desafío. En México, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) indica que el 29.9 % de las personas adultas vive con hipertensión arterial y que alrededor del 43 % desconoce que la padece. Estos datos reflejan que millones de personas continúan con su vida cotidiana sin saber que presentan uno de los principales factores de riesgo para infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca y enfermedad renal.

La buena noticia es que la hipertensión puede prevenirse o controlarse en muchos casos. Mantener un peso saludable, realizar actividad física de forma regular, consumir frutas, verduras y cereales integrales, reducir el consumo de sal, evitar el tabaco, moderar el alcohol, dormir lo suficiente y aprender a controlar el estrés son medidas respaldadas por la evidencia científica.

Cuando el médico prescribe medicamentos, seguir el tratamiento de forma constante también resulta fundamental para evitar complicaciones.

La Dra. Bandarra recomienda que las personas conozcan sus cifras de presión arterial y, cuando sea apropiado, utilicen en casa un tensiómetro validado y con un brazalete del tamaño correcto. Una medición sencilla puede detectar una enfermedad que de otra manera permanecería oculta durante años.

El mensaje final es claro: la hipertensión no tiene edad. Pensar que solo afecta a los adultos mayores puede hacer que miles de personas jóvenes retrasen los controles médicos y pierdan la oportunidad de actuar a tiempo. Cuidar la salud cardiovascular debe comenzar desde la juventud, porque la prevención sigue siendo la herramienta más eficaz para disfrutar de una vida larga y saludable.

Información proporcionada por Mayo Clinic y distribuida para América Latina por Sherlock Communications. Este reportaje fue ampliado y adaptado editorialmente por Salud al Día Magazine con información complementaria de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) y la American Heart Association (AHA).

Fuentes

  • Información y declaraciones de la Dra. Bianca Bandarra, Mayo Clinic Healthcare.
  • Comunicado distribuido para América Latina por Sherlock Communications.
  • Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), Secretaría de Salud de México.
  • Centers for Disease Control and Prevention (CDC).
  • American Heart Association (AHA).