El microondas forma parte de la rutina de muchas familias, pero también provoca dudas: ¿altera los alimentos?, ¿se pueden calentar en plástico? La respuesta práctica es sencilla: un horno en buen estado es seguro si se usa conforme a sus instrucciones, y solo algunos recipientes plásticos están diseñados para calentarse en él. Elegir el envase adecuado y repartir bien el calor ayuda a evitar problemas.
El microondas no vuelve radiactiva la comida
Las microondas son una forma de radiación no ionizante que hace que los alimentos se calienten. No los vuelve radiactivos ni permanece en la comida al apagar el aparato. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) señala que los hornos que cumplen las normas de seguridad, se conservan en buen estado y se utilizan correctamente son seguros para el consumidor. Como sucede con cualquier método de cocción, el calor sí puede producir quemaduras.
Revise que la puerta cierre bien y que sus bisagras, pestillos y sellos no estén dañados. Si la puerta no cierra correctamente, deje de usar el horno y consulte al fabricante o a un técnico calificado. Tampoco caliente agua por más tiempo del necesario: puede sobrecalentarse y causar quemaduras al moverla.
¿Qué ocurre al calentar comida en plástico?
No todos los plásticos tienen las mismas propiedades ni están aprobados para los mismos usos. La comida caliente puede transmitir calor al recipiente; algunos envases se deforman o derriten y sus componentes pueden pasar al alimento. Por eso, la indicación “apto para microondas” del fabricante es la referencia más útil. Que un envase sirva para guardar comida o lleve un símbolo de reciclaje, por sí solo, no confirma que sirva para calentarla.
La indicación “apto para microondas” se refiere al uso del recipiente para calentar alimentos conforme a las instrucciones del fabricante; no significa únicamente que el plástico conserve su forma. La seguridad de los materiales en contacto con alimentos se evalúa según sus condiciones de uso y la posible migración de sustancias. Tampoco quiere decir que no migre absolutamente ninguna sustancia ni que el envase sea apropiado para cualquier alimento, temperatura o tiempo. Incluso si un plástico no se derrite, eso no demuestra por sí solo que sea apto para calentar comida.
La FDA evalúa las sustancias destinadas al contacto con alimentos considerando, entre otros factores, cuánto podría pasar al alimento y en qué condiciones se usará el material. Esto no significa que cualquier plástico sea apropiado para cualquier temperatura. Sobre los microplásticos y nanoplásticos, la investigación continúa; la FDA indica que aún no hay pruebas científicas suficientes para determinar si los procedentes de envases plásticos migran a los alimentos. Es mejor evitar afirmaciones tajantes sobre ese riesgo y seguir las instrucciones de uso de cada recipiente.
Qué recipiente elegir
- Para una opción sencilla de uso habitual, pase la comida a un plato o recipiente de vidrio o cerámica apto para microondas, sin adornos metálicos.
- Si utiliza plástico, compruebe que tanto el recipiente como la tapa indiquen “apto para microondas”. Respete las instrucciones del fabricante, incluida la forma de dejar salir el vapor.
- No use por defecto envases de yogur, margarina o queso crema, bandejas de carne ni recipientes de comida para llevar. Fueron diseñados para otros fines, salvo que su etiqueta indique expresamente que son aptos para microondas.
- No vuelva a calentar en un envase deformado o derretido. Si la etiqueta se perdió y no puede confirmar su uso, traslade el alimento a vidrio o cerámica aptos.
- Si cubre el plato con película plástica, use solo una que indique ser apta para microondas, déjela floja y evite que toque la comida; levántela con cuidado por el vapor.
Cómo recalentar de forma segura
El riesgo más frecuente al recalentar no es la radiación, sino que una parte del alimento quede fría mientras otra está muy caliente. Cubra el plato con una tapa apropiada dejando una salida para el vapor. Remueva la comida o gire el recipiente a mitad del calentamiento y déjela reposar brevemente al terminar: el calor sigue distribuyéndose durante ese tiempo.
Si recalienta sobras, compruebe que estén calientes hasta el centro. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) recomienda que alcancen 165 °F (74 °C), medidos con un termómetro para alimentos. Las sopas, salsas y jugos de cocción deben calentarse hasta hervir. Para los biberones con fórmula infantil, la FDA desaconseja el microondas porque pueden formarse zonas muy calientes que quemen la boca del bebé.
Una regla fácil de recordar
El microondas es una herramienta segura cuando funciona bien y se usa con cuidado. Si el recipiente no dice que es apto para microondas, cambie la comida a vidrio o cerámica adecuados. Después, remueva, deje reposar y compruebe la temperatura antes de servir.
Fuentes
FDA. Microwave Ovens. https://www.fda.gov/radiation-emitting-products/resources-you-radiation-emitting-products/microwave-ovens
USDA FSIS. Cooking with Microwave Ovens. https://www.fsis.usda.gov/food-safety/safe-food-handling-and-preparation/food-safety-basics/cooking-microwave-ovens
FDA. Melamine in Tableware Questions and Answers. https://www.fda.gov/food/economically-motivated-adulteration-food-fraud/melamine-tableware-questions-and-answers
FDA. Understanding How FDA Regulates Substances that Come into Contact with Food. https://www.fda.gov/food/food-packaging-other-substances-come-contact-food-information-consumers/understanding-how-fda-regulates-substances-come-contact-food
FDA. Microplastics and Nanoplastics in Foods. https://www.fda.gov/food/environmental-contaminants-food/microplastics-and-nanoplastics-foods
USDA FSIS. Leftovers and Food Safety. https://www.fsis.usda.gov/food-safety/safe-food-handling-and-preparation/food-safety-basics/leftovers-and-food-safety
FDA. Handling Infant Formula Safely. https://www.fda.gov/food/buy-store-serve-safe-food/handling-infant-formula-safely-what-you-need-know

