Con el paso de los años, la próstata puede aumentar de tamaño y estrechar el conducto por donde sale la orina. Esto se conoce como hiperplasia prostática benigna. Cuando los síntomas son leves o moderados y no hay complicaciones, existen varias formas de aliviar las molestias y vigilar su evolución sin recurrir de entrada a una operación.
El crecimiento es benigno: no significa que la persona tenga cáncer. Aun así, los síntomas urinarios merecen una evaluación, porque también pueden deberse a una infección, problemas de la vejiga u otras causas. Una próstata grande puede causar pocas molestias, mientras que una menos grande puede dificultar mucho el paso de la orina.
Qué síntomas pueden aparecer
Entre los más habituales están tardar en empezar a orinar, tener un chorro débil o interrumpido, gotear al terminar, sentir que la vejiga no se vació por completo y necesitar ir al baño con frecuencia, urgencia o durante la noche. La intensidad de esas molestias y su efecto en el descanso y la vida cotidiana orientan la elección del tratamiento.
Observar con controles médicos
Si las molestias son pequeñas y la vejiga se vacía adecuadamente, puede bastar con observar y acudir a los controles que indique el profesional de salud. Observar no significa ignorar el problema: permite detectar si los síntomas progresan y decidir a tiempo si conviene iniciar tratamiento.
Hábitos que ayudan a orinar mejor
Distribuir las bebidas a lo largo del día y reducirlas antes de acostarse puede disminuir los despertares nocturnos. También puede ayudar moderar el café y el alcohol, mantenerse físicamente activo, ir al baño cuando aparece la necesidad y tomarse el tiempo necesario para vaciar la vejiga. No se trata de dejar de beber agua: las necesidades de líquidos deben adaptarse a la salud de cada persona.
Conviene revisar con el médico o farmacéutico los medicamentos que se toman, incluidos los de venta libre para resfriados y alergias. Algunos pueden dificultar la micción o aumentar la frecuencia urinaria. No se debe suspender por cuenta propia un tratamiento indicado para otra enfermedad. Estos cambios mejoran los síntomas, pero no han demostrado reducir el tamaño de la próstata.
Medicamentos que facilitan la salida de la orina
Un grupo de medicamentos relaja los músculos de la próstata y de la salida de la vejiga. Al disminuir esa resistencia, la orina puede pasar con mayor facilidad y la mejoría suele sentirse relativamente pronto. Estos tratamientos alivian los síntomas, pero no encogen la próstata. En algunas personas pueden producir mareos al ponerse de pie o cambios en la eyaculación; por eso el médico considera también la presión arterial, las otras medicinas y los efectos que la persona desea evitar.
Medicamentos que actúan sobre el crecimiento
Otro grupo reduce la acción de una hormona que favorece el crecimiento prostático. Puede detener parte de ese crecimiento y disminuir gradualmente el tamaño de la glándula, pero el beneficio suele tardar varios meses. Se considera especialmente cuando el tamaño de la próstata y la evaluación médica indican que puede ser útil. Entre sus posibles efectos se encuentran cambios en el deseo sexual, la erección o la eyaculación. Si se realizan análisis de próstata durante el tratamiento, el médico debe saber que se está usando este tipo de medicamento para interpretar los resultados.
En algunos casos se combinan ambos enfoques: uno ayuda a orinar mejor en menos tiempo y el otro actúa sobre el crecimiento a largo plazo. También existen medicamentos que pueden aliviar ciertos síntomas urinarios y resultar útiles cuando coexisten problemas de erección. La combinación y la elección dependen de la evaluación individual.
Si las medidas anteriores no son suficientes
El urólogo puede proponer procedimientos menos invasivos que ensanchan el paso de la orina o reducen parte del tejido prostático. Aunque no son una operación tradicional, siguen siendo intervenciones médicas con beneficios y riesgos propios. No todas son adecuadas para todas las personas; importan la forma y el tamaño de la próstata, los síntomas y las preferencias del paciente.
Cuándo consultar sin demora
La imposibilidad de orinar requiere atención médica inmediata. También se debe consultar pronto si aparece sangre en la orina, fiebre acompañada de molestias urinarias o dolor importante. Las infecciones repetidas, los cálculos en la vejiga, el deterioro de la función renal o la incapacidad persistente de vaciar la vejiga pueden cambiar el tratamiento recomendado.
En definitiva, el objetivo no es tratar una cifra de tamaño, sino proteger la vejiga y los riñones y permitir que la persona orine y viva mejor. Una evaluación periódica ayuda a escoger la opción menos intensa que controle los síntomas de manera segura.
Fuentes
Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales de EE. UU. (NIDDK). Enlarged Prostate (Benign Prostatic Hyperplasia). https://www.niddk.nih.gov/health-information/urologic-diseases/prostate-problems/enlarged-prostate-benign-prostatic-hyperplasia
MedlinePlus. Agrandamiento de la próstata. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000381.htm
MedlinePlus. Hiperplasia benigna de la próstata. https://medlineplus.gov/spanish/enlargedprostatebph.html
MedlinePlus. Finasterida. https://medlineplus.gov/spanish/druginfo/meds/a698016-es.html

